No subestiméis la entrega de mis sentimientos.
¿Osasteis confundir amor, con aquellas personificaciones del capricho?
Pues éste escondióse muy bien;
no ha subestimado la entrega de mi búsqueda.
No subestiméis el esplendor de la esperanza.
¿Acaso no fantaseáis que Él, fantasma de niebla y luz, atrévase a aparecer?
Es por todos sabido, que su elegancia, es causa primordial de su demora.
¿Por qué habéis subestimado la paciencia de mi espera?
No subestiméis la verdad de la ilusión.
Orgullosa, apenas deja entrever la realidad;
que acecha, deseosa de caerle encima -furtiva- y despellejarla;
y que en su baño de sangre confiese...
¿Atrevisteis subestimar mi voracidad de combate?
jueves 10 de abril de 2008
domingo 30 de marzo de 2008
Atras del mar; la esperanza corporea deleita el paladar con miles de estallos (pequeñísimos) y, con brutal entrega, brinda aquella paz contenedora.
Donde el silencio aturde dejando inmovil, y el abrazo del placer duerme cada terminacion nerviosa.
Donde la vista alcanza el negro absoluto, sufriendo la incertidumbre del flotar, y la certeza de la nada -tangible- lame la piel.
Donde los seres se resumen a su mitad; y el alma descansa de su intoxicante búsqueda...
Donde el silencio aturde dejando inmovil, y el abrazo del placer duerme cada terminacion nerviosa.
Donde la vista alcanza el negro absoluto, sufriendo la incertidumbre del flotar, y la certeza de la nada -tangible- lame la piel.
Donde los seres se resumen a su mitad; y el alma descansa de su intoxicante búsqueda...
miércoles 12 de marzo de 2008
Cuando el día muere
Fluido del origen, arropa su propia explicación.
Allí, el verde se torna materia haciendo a la voluntad;
la fuerza de su propia explicación besa, arrepentida, su genesis.
Y los taladros beben su recreo.
Allí, el verde se torna materia haciendo a la voluntad;
la fuerza de su propia explicación besa, arrepentida, su genesis.
Y los taladros beben su recreo.
lunes 10 de marzo de 2008
miércoles 5 de marzo de 2008
El grito
El grito que explota revienta mi cerebro, punzante, no se distiende. Y continúa creciendo, en cada punto del espacio que me rodea; se apodera del clímax.
Escalofrío psicótico, me estremece. Estallar en partículas suspendidas y en colores, violentamente, para desaparecer.
Tomo mi cabeza con las manos, y clavo cada dedo en cada sitio de ella buscando el alivio a tal tormento.
Oda ciclotímica: ora paz, ora impacto que aplasta cada milímetro. Descansare cuando muera. Fantasma de la locura: Piedad!! Corta mi carne y seduce mis entrañas retorcidas.
Locura: aliviad esta realidad, suplico de rodillas espantes mi pensar.
Transfórmame en ti, reina de los desamparados. Qué es esto que debo vivir? Acaso Tú te haces llamar esquizofrenia, que quedara de mí? Cómo han de llamarme.
Escalofrío psicótico, me estremece. Estallar en partículas suspendidas y en colores, violentamente, para desaparecer.
Tomo mi cabeza con las manos, y clavo cada dedo en cada sitio de ella buscando el alivio a tal tormento.
Oda ciclotímica: ora paz, ora impacto que aplasta cada milímetro. Descansare cuando muera. Fantasma de la locura: Piedad!! Corta mi carne y seduce mis entrañas retorcidas.
Locura: aliviad esta realidad, suplico de rodillas espantes mi pensar.
Transfórmame en ti, reina de los desamparados. Qué es esto que debo vivir? Acaso Tú te haces llamar esquizofrenia, que quedara de mí? Cómo han de llamarme.
martes 4 de marzo de 2008
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