jueves 10 de abril de 2008

No subestiméis la entrega de mis sentimientos.
¿Osasteis confundir amor, con aquellas personificaciones del capricho?
Pues éste escondióse muy bien;
no ha subestimado la entrega de mi búsqueda.

No subestiméis el esplendor de la esperanza.
¿Acaso no fantaseáis que Él, fantasma de niebla y luz, atrévase a aparecer?
Es por todos sabido, que su elegancia, es causa primordial de su demora.
¿Por qué habéis subestimado la paciencia de mi espera?

No subestiméis la verdad de la ilusión.
Orgullosa, apenas deja entrever la realidad;
que acecha, deseosa de caerle encima -furtiva- y despellejarla;
y que en su baño de sangre confiese...
¿Atrevisteis  subestimar mi voracidad de combate?

1 comentarios:

Sonetchka dijo...

Muy lindo, nene :D
"Donde la vista alcanza el negro absoluto, sufriendo la incertidumbre del flotar, y la certeza de la nada -tangible- lame la piel."
hermoso...